UN POCO DE HISTÓRIA
El
papel de la Asociación de Vecinos Sant Salvador
A finales de los años 80, la
Asociación de Vecinos Sant Salvador organizó una fiesta memorable que quedó
grabada en la memoria de los habitantes de Polinyà. Durante este evento, se
elaboró una de las paellas más grandes conocidas en la localidad, con capacidad
para mil personas. Fue una ocasión especial en la que participaron jóvenes
bailadoras del pueblo, poniendo de manifiesto el espíritu de colaboración y
comunidad que caracterizaba a la asociación.
La
lucha contra la contaminación y el vertedero
La asociación fue protagonista en
la denuncia y lucha contra la contaminación de los acuíferos que abastecían de
agua a los pozos de la zona de Can Rovira, lo que provocó que el pueblo se
quedara sin suministro de agua potable. Ante esta situación crítica, la AVV
convocó a los vecinos para cortar el camino que utilizaban los camiones que se
dirigían al vertedero cercano a Serra Maurina, una acción colectiva que
reflejaba el compromiso de la comunidad.
Como consecuencia de esta
movilización, el Ayuntamiento de la época, en los años 70, se vio obligado a
acudir al lugar y a solicitar una reunión con el Ayuntamiento de Sabadell,
exigiendo el cierre del vertedero. Este vertedero se encontraba en unos terrenos
que Sabadell había adquirido con la intención inicial de instalar una fábrica
de abonos. Sin embargo, el abono producido a partir de los residuos no resultó
ser de buena calidad y la fábrica terminó cerrando, lo que dejó el vertedero
sin control ni la atención necesaria, generando así la contaminación de los
acuíferos.
Trágicamente, un joven residente
en Serra Maurina perdió la vida al subir al edificio donde se encontraba el
transformador eléctrico que suministraba energía a la fábrica de abonos.
Movilización
vecinal y resultados
La movilización ciudadana fue
crucial para conseguir el cierre definitivo del vertedero, a pesar de las
trabas impuestas por el concejal franquista Oliveras de Sabadell en aquel
momento. El éxito de esta acción colectiva animó a más vecinos a afiliarse a la
Asociación de Vecinos, fortaleciendo así el movimiento vecinal.
Otras
luchas y mejoras impulsadas
Además de la lucha
medioambiental, la asociación trabajó activamente para mejorar los horarios y
la calidad del servicio de autobuses, facilitando la movilidad de los vecinos.
También reivindicó una sanidad pública de calidad y la existencia de una escuela
digna para el municipio, que en ese periodo se encontraba en los barracones
donde hoy está el Casal de Joves. Asimismo, la asociación se opuso a la tasa
impuesta por el Ayuntamiento en el barrio que actualmente se conoce como barrio
Romaní, defendiendo siempre los intereses de los vecinos en múltiples frentes.
Una
época de grandes luchas
En definitiva, aquellos años
estuvieron marcados por importantes luchas vecinales que contribuyeron de
manera decisiva al progreso y bienestar de Polinyà. La implicación y el
esfuerzo colectivo de la comunidad permitieron superar numerosos retos y sentar
las bases para un municipio más justo y próspero.
Roque Fernández