viernes, 13 de agosto de 2021

Firmado por científicos, médicos y ciudadanos preocupados de Cuba y el mundo.

Presidente Biden:

Recientemente Usted se refirió a Cuba en la Casa Blanca diciendo: "Estaría dispuesto a administrar cantidades significativas de vacunas si ... una organización internacional administrara esas vacunas y lo hiciera de manera que los ciudadanos promedio tuvieran acceso a esas vacunas". También llamó a Cuba un "estado fallido".

Estas declaraciones sorprendieron a muchos, incluidos estadounidenses que han tenido contacto directo con el sistema de salud cubano. También indignó a los trabajadores cubanos de la salud de primera línea que arriesgan sus vidas para contener la epidemia de la COVID en nuestro país. Esto no refleja la realidad cubana y lamentamos que la desinformación por parte de actores malintencionados esté influyendo en sus decisiones políticas. Como científicos, médicos y ciudadanos preocupados, creemos que vale la pena verificar la realidad de tres supuestos implícitos en sus palabras.

Supuesto uno: Se necesita una intervención internacional para garantizar que todos los cubanos reciban vacunas.

Supuesto segundo: la respuesta de Cuba a la pandemia ha sido lúgubre, sintomática de un "Estado fallido".

Supuesto tercero: las vacunas suministradas por Estados Unidos son la única vía para garantizar la inmunización contra el COVID-19 para los 11 millones de habitantes de Cuba.

Analicemos estos supuestos uno por uno: el primer supuesto, que se necesita una intervención externa para garantizar el acceso a las vacunas para todos los cubanos - sugiere que el despliegue de las campañas de vacunación en Cuba son ineficientes y discriminatorias. Los hechos no respaldan este supuesto. De hecho, como han confirmado tanto la UNICEF como la Organización Mundial de la Salud, las tasas de vacunación infantil en Cuba superan el 99%. La inmunización es parte del sistema de salud pública universal de nuestro país, gratuita para todos los cubanos sin importar su condición socioeconómica, política, religión, sexo o raza.

El programa nacional de inmunización, creado en 1962, cubre todo el país. Desde 1999, todos los cubanos han estado protegidos contra 13 enfermedades potencialmente mortales, incluidas la difteria, el tétanos y la tosferina. Ocho de estas vacunas se fabrican en Cuba.

Como resultado de las altas tasas de vacunación, no hemos tenido un solo caso de sarampión en las últimas décadas. Por el contrario, los CDC confirmaron 1282 casos de sarampión en los Estados Unidos en 2019, y solo el 74% de los niños recibieron todas las vacunas recomendadas por los CDC.

El Instituto de Vacunas Finlay de La Habana desarrolló la primera vacuna eficaz del mundo contra la meningitis B (enfermedad meningocócica) en 1989. La incidencia anual de esta enfermedad en Cuba descendió de 14,4 / 100.000 habitantes a menos de 0,1 / 100.000 desde 2008, eliminando la enfermedad como problema de salud pública en el país.

Varios factores explican el éxito del programa nacional de vacunación de Cuba: las personas confían en los médicos y enfermeras de la familia, de fácil acceso, y en los profesionales de la salud de los policlínicos comunitarios, lo que hace que el rechazo a las vacunas sea muy poco común. A su vez, las capacidades organizativas del sistema de salud hacen que la implementación de campañas de vacunación sea rápida y confiable. Finalmente, los centros cubanos de investigación y producción biotecnológica están bien integrados con las necesidades del sistema de salud pública.

Hay colaboración estrecha de Cuba sobre vacunación con la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF. Pero nunca ninguno de estos organismos ha sugerido la necesidad de intervenir para administrar vacunas en Cuba. Más bien, se ha pedido a los expertos cubanos en vacunas que ayuden en los esfuerzos mundiales para eliminar la poliomielitis, y la OMS ha recurrido a nuestras instalaciones de producción para exportar las vacunas que se necesitan con urgencia al "cinturón de la meningitis" en el África subsahariana.

Supuesto dos: la respuesta pandémica "fallida" de Cuba. Es desconcertante por qué, con tantas catástrofes de COVID reales en el hemisferio occidental, solo Cuba es etiquetada como un “estado fallido”. De hecho, Cuba ha experimentado un aumento reciente en los casos que amenaza con abrumar el sistema de salud en algunas partes del país. Sin embargo, su respuesta ha sido más eficaz que la de muchas otras naciones que no han recibido esta dura crítica de Estados Unidos.

Todos los países ahora enfrentan el desafío de nuevas variantes de COVID, como la variante Delta, que está generando fuertes aumentos en el número de casos. Cuba no es una excepción en este sentido. Lo que hace que Cuba sea única es la necesidad de manejar la epidemia bajo un embargo financiero, comercial y económico paralizante, impuesto por el gobierno de Estados Unidos durante las últimas seis décadas. Las 243 restricciones adicionales impuestas por la administración Trump, todas las que todavía están vigentes bajo su presidencia, tenían la intención de cerrar las pocas lagunas que quedaban en el bloqueo y, por lo tanto, cortar los ingresos a Cuba. Esto reduce el efectivo disponible para comprar insumos médicos y alimentos, y las demoras en la llegada de materiales al país.

Supuesto tres: la única ruta hacia la inmunidad contra COVID en Cuba es a través de las vacunas suministradas por Estados Unidos. Esto ignora el hecho de que más de dos millones de cubanos, o casi el 30,2% de la población, ya ha sido completamente vacunada, con vacunas desarrolladas en Cuba.

La vacuna Abdala recibió la autorización de uso de emergencia de la autoridad reguladora cubana el 9 de julio, convirtiéndose en la primera vacuna en alcanzar este estatus en América Latina. Abdala logró una eficacia del 92% en los ensayos clínicos de fase III, mientras que la vacuna Soberana alcanzó el 91% y también está cerca de la autorización de uso de emergencia. Al ritmo actual de vacunación, se podría llegar a toda la población en octubre o noviembre. Las dificultades en esta campaña, incluidas las importaciones de ingredientes vitales para la producción de las vacunas, se deben principalmente a la restricciones financieras impuestas por las sanciones estadounidenses.

Si el gobierno de Estados Unidos realmente quisiera ayudar a los cubanos, podría revertir las 243 medidas de la era de Trump, posiblemente solo con una firma del Presidente. El Congreso también podría levantar las sanciones por completo, como lo exigen cada año los votos abrumadores de las naciones del mundo en la Asamblea General de la ONU.

Durante la pandemia, la ciencia reitera que (aparte de la política) estamos todos juntos en esta situación. Todos estamos amenazados no solo por las enfermedades, sino también por el desafío sin precedentes del cambio climático. En este contexto, los sistemas de salud de todos los países deben ser apoyados, no socavados; y la colaboración debe estar a la orden del día. Más aún, teniendo en cuenta la alarmante escasez de vacunas en todo el mundo, especialmente peligrosas para los países de ingresos medios y bajos. Varios de ellos ya han mostrado interés en adquirir las vacunas cubanas, y nosotros argumentaríamos que tal contribución cubana a la equidad de las vacunas debería ser aplaudida por la administración Biden, no reprimida. La Ley de Democracia Cubana de 1992 (Parte II.6) prohíbe explícitamente las exportaciones a Cuba desde los Estados Unidos en los casos en que: “el producto a exportar podría usarse en la obtención de cualquier resultado biotecnológico”, lo que incluye las vacunas.

Pudimos vislumbrar lo que ambos países podrían haber hecho juntos durante la epidemia del virus del Ébola en África Occidental (2013-2016), cuando ambos países se esforzaron por contener la enfermedad y salvar vidas. Obviamente, los gobiernos de Estados Unidos y Cuba difieren en cuestiones fundamentales. Sin embargo, el mundo está lleno de tales discrepancias. La pregunta esencial, no sola para Cuba y los Estados Unidos, sino también para la civilización humana, es si las naciones pueden respetarse lo suficiente como para existir una al lado de la otra y cooperar.

Presidente Biden, Ud. puede hacer mucho bien si avanza en la dirección correcta y toma en consideración lo que la mayoría de los cubanos que viven en Cuba desean. Esto no incluye ignorar y debilitar su sistema de salud pública, pero sí incluye el respeto por los logros de la nación. Esperemos que las amenazas compartidas que plantea la pandemia de Covid conduzcan a una mayor colaboración, no a más confrontación. La historia será el juez.

Firmado por científicos, médicos y ciudadanos preocupados de Cuba y el mundo.

lunes, 19 de julio de 2021

Polinyà no concebimos que un CAP de nueve mil habitantes, esté sin urgencias



 Polinyà no concebimos que un CAP de nueve mil habitantes, esté sin urgencias


Ni concebimos que un pueblo de nueve mil habitantes, esté sin urgencias sanitarias. 
Ni aceptamos que obliguen a la población de Polinyà a ir a Castellar del Vallés, para ser atendidos de urgencia.
Lociudadanos exigimos al departamento de Salud, que reorganicen esa situación y prevean la posibilidad de que el Centro de Asistencia Primaria de Polinyà, permanezca abierto día y noche las 24 horas, con un servicio mínimo.Los vecinos exigimos a los responsables de salud progresos en la sanidad pública y en concreto en nuestro CAP y no cejaremos en nuestra lucha por conseguir dignificar los servicios sanitarios de Polinyà.

martes, 13 de julio de 2021

REIVINDICACIONES PARA HACER UN CAP CON MEJORES SERVICIOS










Los puntos que reivindicamos en estos momentos son los que vienen a continuación. Hemos creído necesario desarrollarlos, uno por uno, para más información ciudadana.

1)  Garantizar sustitutos de médicos de familia:

En Polinyà tenemos 2 médicos por la mañana y 2 por la tarde. Cuando un médico coge la baja o se ausenta por cualquier otra circunstancia, no hay sustitución, y el otro médico está obligado a atender a los pacientes de los dos. Esta situación es inhumana para los profesionales sanitarios y un riesgo para los usuarios del CAP.

Este escenario nos aleja de la calidad de CAP que deseamos y reivindicamos.

Es por ello por lo que la Plataforma exigimos garantías en la sustitución.

En la reunión que mantuvimos con la Sra. Nuria Serra, directora ejecutiva del sector sanitario Valles Occidental, Área Metropolitana Norte del Servicio Català de la Salud, le recordamos que son gobierno de Catalunya y que está en ellos, dar respuesta y soluciones. Le recordamos que miles de médicos se jubilan y no son reemplazados. Y son miles de cientos los que nos han dejado y nos siguen dejando para irse a otras comunidades y países, donde se les atiende bien y sus derechos les son garantizados. Recobrando la mínima dignidad laboral. 

Le manifestamos también, que Polinyà no retrocederá en su demanda a favor de una atención Primaria de calidad y exige que no se ponga en riesgo la integridad física de los pacientes. Y en eso estamos.

Pedimos que se actualicen las ratios en médicos de familia. España necesita 9.500 médicos de familia para alcanzar la ratio europea, según CSIE (Centro Superior de Innovación Educativa) que denuncia que más del 41% de estos profesionales tienen cupos superiores a 1.500 pacientes. (En Polinyà 1.700) Demanda también que aumente la financiación de la Atención Primaria hasta alcanzar el 25% del total del gasto sanitario, como recomienda la OMS y el Relator Especial de la ONU. Según CSIF (Central Sindical Independiente de funcionarios) la financiación de esta especialidad en España se redujo en un 13% entre 2009 y 2018 a causa de los recortes.

Se prevé que en los próximos años se jubilen entre el 30 y el 40% de los profesionales sanitarios.

En Catalunya, la media de médicos de familia por cada 10.000 habitantes es de 7,2. La media de la UE se encuentra por encima de los 9,5. Nosotros en Polinyà, estamos cerca de los nueve mil habitantes de los cuales, 1.700 son niños. Por tanto, con más de 7.000 adultos, tenemos 4 médicos de familia. Estamos muy por debajo de esos datos.

Estamos muy lejos de las cifras europeas y de alcanzar los objetivos de garantizar la calidad deseada, como Marea Blanca de Catalunya y esta Plataforma, venimos reivindicado reiteradamente desde hace años.

También reivindicar de forma urgente la dedicación de médicos y enfermeras para los casos crónicos. Todos conocemos casos que por no ser atendidos ni hacer el seguimiento han empeorado e incluso han fallecido.

Es por ello, que pedimos a la población de Polinyà a seguir trabajando y apoyando en la dirección de mejorar los servicios del CAP. 

2) Máximo de 48 horas para ser atendidos presencialmente por el médico de familia.

Máximo 48 para ser atendidos presencialmente por el médico de familia, es la demanda global por parte de las asociaciones y Plataformas englobadas en Marea Blanca de Catalunya y el ICS.

Entre que las jubilaciones no se cubren y médicos que se van fuera o a la privada, se está llegando al extremo de no ser asumible la opción que permite a los pacientes ‘exigir’ una consulta presencial. Lo consideran “totalmente inviable” con el actual número de profesionales que hay en plantilla.

Para los ciudadanos de Polinyà y en general, es imposible asumir el superar estas 48horas. No aceptamos que un paciente deba estar tanto tiempo sin ser atendido por su médico de familia, cuando se encuentra enfermo. 

3) Cumplimiento de las ratios en Pediatría, estamos cerca de doblarla

Polinyà es una de las localidades de mayor población infantil de la Comarca. Si la ratio es de 1.000 niños por pediatra la estamos superando en 700.

Antes de dar soluciones y adaptar medidas dirigidas a mejorar el servicio, tuvieron la desfachatez de plantearnos trasladar el servicio de pediatría al Taulí. Una propuesta inasumible, y de ahí nuestra oposición más rotunda y conocida por la población.

Nos trasladan que los médicos pediatras no quieren trabajar en los CAP y que quieren hacerlo en los hospitales. Es evidente que estos profesionales lo que quieren, es un mejor trato, mejores medios y más retribución salarial. Nuestra contestación fue: que tienen que mejorar la formación, dignificar la profesional y dignificar los espacios de trabajo para ganar en la calidad del servicio y del CAP.

Les pedimos que el sistema de Salud de Catalunya debería replantearse el regreso de los médicos y pediatras que marcharon en su día.    

4)  Agilizar la rehabilitación en Sentmenat, meses para que nos atiendan.

Rehabilitación la teníamos en Sabadell. Pedimos traerla a Polinyà porque Sabadell, estaba muy masificado y no gozaba de simpatía entre la población. Así se quedó en la reunión mantenida con Nuria Serra, responsable comarcal. Hablamos de esa posibilidad con el alcalde, Javi Silva Pérez, pero al final, no fue posible y se decidió hacerla en Sentmenat.

Este servicio no está cumpliendo con las expectativas de mejora esperadas. Desde que tu medico te envía a rehabilitación y te atienden, puede transcurrir varios meses.

Por lo que es inadmisible y pedimos que se agilice lo antes posible. 

5)  No concebimos que un CAP de nueve mil habitantes, esté sin urgencias.

No concebimos que un CAP de nueve mil habitantes, esté sin urgencias. Hay que ir a que el Centro permanezca abierto día y noche las 24 horas, con un servicio mínimo. El pésimo servicio actual no puede dejar que veamos un futuro mejor en la sanidad pública de Catalunya y en los CAP. Una ciudad como Sabadell, por ejemplo, puede contemplar otras posibilidades, pero no es creíble que en el s. XXI a los ciudadanos de Polinyà no hagan ir a Castellar del Vallés.

De ahí que exijamos respuestas dignas para Polinyà.

   6)  Saldar la deuda con los profesionales, (recuperar el 5% perdido)

La sanidad pública catalana tiene una deuda con sus profesionales de la salud. El gobierno de Artur Mas y el Conseller de salud, Boi Ruiz, recortaron sus sueldos en un 5% y es una demanda que Marea Blanca y esta Plataforma, apoyamos para que se les restituyan. También defendemos que se les mejoren los medios de trabajo y sueldos, ya que redundarán en mejoras sanitarias para los ciudadanos.

 7) Más competencias para los CAP.

Pedimos se amplíen las competencias en los CAP. Por ejemplo, Oftalmología, más días en ginecología y más días Odontología, pueden ser algunas de ellas. No puede ser que para cualquier cosa más allá del médico de familia, tengamos que desplazarnos a otros lugares.

También hay que avanzar en que la sanidad pública catalana, se comprometa a atender demandas, como las de asumir prótesis dentales y lentes.

 8)  Servicio con horario habitual en el periodo vacacional.

Podemos entender que, en periodo vacacional, se adapte el personal a las necesidades reales de la población.

No es asumible que el CAP permanezca cerrado en ningún momento del año.

 9)  Más derivaciones a especialistas

No creemos que haya médicos reacios a enviar a los pacientes a especialistas. Es todo lo contrario. Ellos cumplen órdenes. Es en los hospitales donde se encuentra el grueso de los profesionales especialistas y es donde se tiene que derivar a los pacientes sin restricciones. 

 10)  Farmacias de guardia

La Farmacia de guardia se lleva reivindicando en Polinyà más de 40 años. Pero ya es hora para que se atienda esta demanda, clamorosa de toda la población.

Obligar a una población de cerca de 9.000 habitantes, desplazarse a otra población, en busca de los medicamentos, es una injusticia. Polinyà crece y hay que adaptarse. Solicitamos se habrá esta posibilidad y que las autoridades competentes den respuesta lo más urgente posible.


Plataforma en defensa de la sanitat pública de Polinyà






 

 

 

 

 

miércoles, 7 de julio de 2021

COMUNICADO DE LA PLATAFORMA


 Vecinos y vecinas de Polinyà,

 

los comercios disponen de una hoja para la recogida de firmas a favor de una sanidad pública y de calidad.

No están obligados a hacerlo.

Podéis solicitarla en dichos comercios.

Por otro lado, podréis dar vuestras firmas: los días 22 de 11 a 13 horas en los alrededores del CAP.

Día 26 lunes en la plaza de la Vila de 11 a 13 horas (mercadillo)

Día 28 en el Puente al lado de Kiosco de 11 a 13 horas

Y el día 29 en el CAP a las 19 horas donde además concentraremos.

Llamamos a toda la ciudadanía a volcarse a dar las firmas para exigir a los responsables sanitarios, que dignifiquen los servicios sanitarios y refuercen los centros de salud, como la puerta de entrada a la sanidad pública que es. Y a la concentración del día 29 en el alrededor del CAP

Gracias,

 

Plataforma en defensa de la Sanitat pública de Polinyà

 


 

 

El papel de la Asociación de Vecinos Sant Salvador de Polinyà

UN POCO DE HISTÓRIA El papel de la Asociación de Vecinos Sant Salvador A finales de los años 80, la Asociación de Vecinos Sant Salvado...