El sectarismo visceral que impera en el PSC de Polinyà le impide ver el bosque.
Sorprendentemente ante una crisis que golpea duramente las raíces de los derechos de los trabajadores, la prepotencia le ha traicionado para llegar al consenso en los presupuestos de 2011 posiblemente para no tener que hacer cambios en sus planteamientos ni en sus compromisos de partido.
Si bien la situación política no es nueva, la situación financiera municipal y de las familias con porcentaje de desempleo en torno a 18% sí que es una situación nueva que requiere más atención y respeto hacia los ciudadanos y a sus propios votantes socialistas en los cuales también recaen las políticas antisociales de sus correspondientes gobiernos.
En Polinyà en tres años hemos pasado de gozar de un presupuesto de 21.501.764€ en 2007 al aprobado el pasado 22 de diciembre de 9.554.179€. Más de un 50% menos. Eso sí, se mantiene el mismo organigrama y un endeudamiento muy superior al 80%. Resumiendo este apartado, podríamos concluir de la siguiente manera:
El concepto socialista de participación y de consenso del que tanto dinero se han gastado durante años, no es creíble y ha saltado por los aires.
Durante años el Ayuntamiento ha vivido con amplia disposición financiera y presupuestaria denominada "bonanza económica" debido al crecimiento.
Han abusado de gran dispendio económico en personal asesor.
El Ayuntamiento vive en crisis económica y financiera y se mantiene una maquinaria costosa que presenta interrogantes e inquietudes.
Los socialistas han navegado durante años inmersos en una gran calma populista y arrogante que se les ha acabado y que harían bien en bajar al lugar de los mortales para comprender mejor la situación.
El gobierno municipal socialista agobiado por la situación financiera, en el mes de octubre decidió aumentar algunas de las ordenanzas municipales (10% Casal de verano y el 8% tasa de residuos como las más significativas) todo dirigido a incrementar los presupuestos de 2011 a costa de los vecinos. Olvidándose de que lo más recomendable para hacer soportable la situación de crisis de las familias ya bastante lastimadas por las políticas de ZP era no tocar los porcentajes o como máximo el IPC.
Otros datos siguientes ejemplifican que no son presupuestos pensados socialmente sino para soportar una situación que cada vez se hace más insostenible.
Salud y consumo, atención a las personas, deporte, juventud y obras se destina un 1% en cada área.
Mujeres igualdad, Medio ambiente, participación ciudadana y ámbito solidaridad no llega al 1% en cada área.
Promoción económica 2%.
Servicios sociales, presidencia y órganos de gobierno 3% en cada área.
Cultura 4%. (Básicamente fiestas mayores)
Urbanismo 5%.
Mantenimiento edificios 7%.
Seguridad ciudadana el 7%.
Educación 9%. (Personal guarderías)
Servicio mantenimiento vía pública 20%.
Servicios generales 32%.
Comparativamente podemos ver que en el año 2008 con un presupuesto de 20.055.415€ se destinó a Servicios Sociales el mismo 3% que se incluye el 2011 sobre un presupuesto de 9.554.179€. Podríamos concluir diciendo que los presupuestos de 2011 no están pensados para hacer frente a la situación del paro ni a la incomprensible retirada de los 426€ por parte del gobierno central. Y se da la circunstancia de que a mayores problemas menos recursos para afrontar las diferentes situaciones.
La lucha por un mundo mejor y más solidario, ha sido y es la lucha histórica de la clase obrera
viernes, 31 de diciembre de 2010
El PSC de Polinyà aprueba los presupuestos en solitario
martes, 28 de diciembre de 2010
Alarcón: "Que exigir sin descanso la libertad de los Cinco sea nuestra promesa de Año Nuevo"

Palabras en el Acto por el 50 Aniversario del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, La Habana, Diciembre 28, 2010
Compañeras y compañeros:
Cuando el 30 de diciembre de 1960 el Gobierno Revolucionario creó el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, sobre Cuba se ceñía la amenaza inminente de la agresión militar. Entonces millones de cubanas y cubanos estaban vigilantes, preparándose para el ataque que podía ocurrir en cualquier momento.
Culminaban dos años de creación infatigable, habíamos sido capaces de desmantelar las estructuras podridas del viejo régimen, librábamos una pelea ardorosa contra la explotación, la ignorancia y los vicios del pasado, habíamos eliminado completamente el desempleo, eran nuestras las fábricas y los servicios públicos, avanzaba la Reforma Agraria y la Campaña de Alfabetización, vivíamos con la alegría de la libertad conquistada tras grandes sacrificios y nos empeñábamos por hacer reinar la justicia en nuestra tierra finalmente emancipada.
Eran días luminosos pero también llenos de peligros. Desde el Primero de enero de 1959, el Imperio que siempre trata a Cuba como si la Isla fuera suya, desató contra nuestro pueblo la guerra económica, presionó a otros países para tratar de aislarnos totalmente, dio cobijo a los torturadores y asesinos batistianos y a sus secuaces y los organizó, armó, entrenó y dirigió para invadir el país y obligarnos a regresar a la ignominia y la miseria. Enfrentábamos a un Imperio que entonces estaba en el cenit de su poderío, dominaba completamente el Hemisferio Occidental e imponía su hegemonía en todo el planeta.
Comenzaba el verdadero descubrimiento de la isla de Cuba. Nuestra heroica resistencia asombraba al mundo. Su Revolución se convirtió en “una permanente incitación a la noble curiosidad humana desde todos los rincones de la tierra y muy especialmente en América Latina” como expresó la Ley 901 fundadora del ICAP a iniciativa de Fidel Castro.
Han sido cincuenta años de incesante faena. Vaya nuestro reconocimiento a todas y todos los trabajadores de esta institución por su contribución, muchas veces anónima, a la solidaridad y la amistad entre el pueblo cubano y los otros pueblos. Los que iniciaron este noble trabajo y sus continuadores hasta hoy merecen nuestra gratitud.
Hagamos un homenaje especial, sobre todo, a quienes fuera de aquí, durante estos largos años, nos han ofrecido permanente apoyo. A los que fueron capaces de resistir la persecución y la hostilidad, a quienes no se doblegaron ante las presiones o las amenazas, a los que no sucumbieron ante las calumnias y el engaño, a quienes supieron confiar en Cuba y amarla.
Porque contra Cuba y su Revolución el Imperio no ha empleado solamente la fuerza militar, el terrorismo, los sabotajes y la más feroz y dilatada agresión económica, su bloqueo genocida que comenzó antes que naciera el ICAP, antes que naciera la mayor parte de la población cubana actual. Contra Cuba y su Revolución el Imperio ha empleado también y especialmente, la mentira y el ocultamiento de la verdad.
En ese terreno, el de la manipulación de la información y la falsificación de la realidad, el Imperio ha creado una maquinaria gigantesca a la que dedica incontables recursos de todo tipo.
Ya no es el automóvil el símbolo de la sociedad norteamericana. Hace ya mucho tiempo que fue relegado a un plano secundario por la industria del embuste, que a gran escala y masivamente adultera los hechos, pervierte las conciencias y promueve el embrutecimiento de los seres humanos. Sus instrumentos son las grandes corporaciones que dominan a los llamados medios de comunicación y son dueñas de las más poderosas empresas de cine, radio y televisión.
Mercantilizan la cultura y la reducen a entretenimiento banal; esconden o justifican los peores crímenes; distorsionan los sucesos y mienten; fomentan el egoísmo y la codicia, el materialismo y la vulgaridad; despojan al ser humano de sus ideales, de su capacidad para pensar y amar. Llevan a cabo una implacable ofensiva antihumanista de la que el pueblo norteamericano es la primera y principal víctima.
Estados Unidos es, desde su origen, un país imperialista y racista como lo recuerda Noam Chomsky en un texto reciente. Su poderío se concentra hoy, sin embargo, en una descomunal, aberrante, industria bélica capaz de destruir al planeta muchas veces y en su arsenal propagandístico que le permite adormecer y embaucar.
Pero el pueblo norteamericano no es imperialista ni racista. Es un pueblo que necesita vivir en paz con los demás y que tiene el derecho a construir dentro de sus fronteras una sociedad justa y verdaderamente libre, algo que no podrá lograr mientras no se libere del control que sobre él ejerce una plutocracia ignorante y perversa.
Con ese poder los imperialistas han podido practicar contra el pueblo cubano el genocidio más prolongado de la historia, por eso pueden seguir amparando en su propio territorio a los peores asesinos – como el que acaba de publicar en Miami un libro infame en el que se ufana de sus fechorías -, por eso mantienen en injusta y cruel prisión a Cinco jóvenes que sacrificaron sus vidas por salvar a su pueblo y al mundo del terrorismo que Washington tolera impunemente.
Ahora, cuando se acerca el día en que Estados Unidos debe responder a la petición de habeas corpus a favor de Gerardo Hernández Nordelo, su último recurso legal, algunos medios norteamericanos lo calumnian miserable y cobardemente y tratan de engañar y desviar la atención para confundir al movimiento solidario. Independientemente del derecho irrenunciable de Cuba a defender su soberanía, en el juicio seguido contra Gerardo y sus compañeros en Miami no fue presentada evidencia alguna que lo vinculase con el lamentable incidente del 24 de febrero de 1996. En esta hora decisiva quieren hacernos olvidar que en mayo de 2001 en una dramática y urgente demanda ante la Corte de Apelaciones la propia Fiscalía reconoció que carecía totalmente de pruebas y solicitó modificar la acusación originalmente presentada contra nuestro compañero. Pese a ello fue sentenciado con brutal desmesura por un supuesto crimen que no existió y con el cual, en cualquier caso, Gerardo no tenía absolutamente nada que ver. Es imposible encontrar ejemplo parecido de injusticia.
Exhortemos al movimiento de solidaridad y a toda la gente honesta a levantar sus voces en defensa de Gerardo. El Gobierno de Estados Unidos sabe que él es inocente y que nunca hubo pruebas para acusarlo. Hay que exigirle que lo ponga en libertad ya. A él y a Ramón, Antonio, Fernando y René, cinco Héroes de la República de Cuba. El Presidente Obama puede y debe liberarlos ahora mismo, sin condiciones, inmediatamente. A todos y cada uno de ellos, a los Cinco, sin excepción.
Que exigirlo sin descanso sea nuestra promesa de Año Nuevo. Que el mundo entero se lo pida al Presidente Obama. El sabe que sí se puede y que él debe hacerlo.
Compañeras y compañeros:
La solidaridad es el baluarte y la savia de la Revolución. Lo ha sido siempre para nosotros desde 1868 cuando, en nuestro Octubre glorioso, iniciamos una brega inseparable por la independencia nacional y por la abolición de la esclavitud, la servidumbre y la discriminación de los seres humanos.
Desde la Guerra Grande hijos de otras tierras vinieron a pelear con nosotros por nuestra libertad. El Partido de José Martí fue un partido internacionalista creado también para alcanzar la independencia de Puerto Rico y la unidad de Nuestra América. Fueron muchos los compatriotas nuestros que marcharon desde aquí y desde la emigración a dar sus vidas por la República española.
En el último medio siglo ha sido amplia y generosa la solidaridad que Cuba ha recibido y también lo ha sido la que ha entregado nuestro pueblo. ¿Cómo olvidar, un día como hoy, a los hermanos que fueron a combatir hasta el último aliento a otras tierras? ¿Cómo olvidar al Che y a los muchos que supieron ser como él?
Saludemos también a las decenas de miles de colaboradores que han ido a los más apartados rincones a ayudar a otros, a llevarles salud y educación, reproduciendo un espíritu internacionalista y solidario del que nació la Patria y que siempre vivirá con ella.
El mundo ha sido solidario con Cuba porque Cuba ha significado mucho para el mundo. Porque su revolución fue un ejemplo que inspiró a otros a perseverar en el combate hasta conquistar la verdadera independencia y la justicia, esas que iluminan ya con su Alba el futuro americano.
Las cubanas y los cubanos nos empeñamos ahora en un amplio ejercicio democrático para discutir y acordar, con todas y todos, sin excluir a nadie, las acciones que debemos emprender para corregir errores, eliminar defectos e introducir los cambios que sean necesarios para que nuestro proyecto sea más eficiente, racional y justo. Lo hacemos en un país que sigue siendo víctima del bloqueo, el acoso y la agresión de quien es aún la más fuerte potencia económica y que no se cansa de alquilar mercenarios dispuestos a traicionar a la Patria, mequetrefes en los que no cree ni quien les paga la mesada como confirman sus propios informes confidenciales revelados por Wikileaks.
Algo bien diferente es el pueblo de Cuba. Un pueblo, que nadie lo olvide nunca, que se forjó, precisamente, en la lucha contra dos Imperios y sus adocenados servidores criollos y se fraguó en una batalla muy larga en la que siempre tuvo como metas la independencia absoluta y la justicia plena para crear una sociedad que tendría como fundamento la solidaridad entre los cubanos.
Entre todos cambiaremos todo lo que debe ser cambiado. Juntos haremos lo que sea necesario, y lo haremos por nosotros mismos, sin copiar a nadie, sin hacer concesión alguna a quienes nos odian y desprecian y seremos capaces de hacer realidad un socialismo mejor, nuestro, cubano.
Cumpliremos así también nuestro deber hacia quienes en cualquier lugar luchan por un mundo mejor.
El movimiento internacional de solidaridad con esta Isla nació hace medio siglo cuando enfrentábamos un desafío que parecía insuperable. Fuimos capaces de vencer y llegar hasta aquí.
Son grandes los retos que tenemos por delante. Sabremos superarlos. Seremos fieles a nuestros mártires, seremos leales a quienes en todo el mundo nos han acompañado en esta larga, dura y hermosa pelea.
Cuba prevalecerá. Nuestro socialismo triunfará. Seremos capaces de continuar luchando, todos unidos, Hasta la Victoria Siempre.
Palabras en el Acto por el 50 Aniversario del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, La Habana, Diciembre 28, 2010
domingo, 19 de diciembre de 2010
Son momentos de gran preocupación

La derechización de las sociedades y con ello el asentamiento de gobiernos de derecha en Europa y en Catalunya; perdida adquisitiva de los salarios y constantes ataques a los derechos sociales y laborales de los trabajadores; un gobierno con descaro rotundo en la decisión de declarar el estado de “alarma” sentando un precedente peligroso en el territorio español, dando una vuelta de tuerca hacia la derecha con respecto a las libertades democráticas y transmitiendo nítidamente a la sociedad, que esas medidas son posibles en otras ocasiones…
Con esa situación tan oscura cuesta digerir ciertos comportamientos. El monstruo es muy grande y letal. Necesitamos caminar unidos para salvaguardar los entendimientos en conformidad a la coyuntura desfavorable. Que nada se anteponga y nadie imponga el interés ajeno y se pierda el horizonte de la defensa de lo global.
Catalunya tiene el agradable recuerdo de la Asamblea de Catalunya como eje principal que fue, para la lucha unitaria del pueblo de Catalunya en la defensa de les llibertats, l’amnistia i l’estatut d’autonomia. También tiene recuerdos políticos bien definidos y queridos entre la clase obrera, como gran Partit Socialista Unificat de Catalunya, de tradición unitaria.
Años después, resulta preocupante que no se haya aprendido nada de aquella enseñanza. Que existan comportamientos de sometimiento de una fuerza a otra. Que se continúe torpedeando la unidad, esa pieza tan sensible que afectan a fenómenos importantes como la sinceridad y la confianza, decisiva todas para generar esa ilusión producida durante estos años de coalición y mantener expectativas de futuro entre la izquierda transformadora. Una coalición que ha dado frutos ayudando con su trabajo a amortiguar los resultados electorales en las pasadas elecciones al Parlament de Catalunya. Y otra cosa más importante, ha ayudado a creer que es posible la unidad y crecer en ilusión.
De una manera sana y modesta, quiero atreverme a levantar la voz y reivindicar desde este espacio, que:
1. Por encima de los derechos y de los intereses de los trabajadores y trabajadoras de Catalunya, no hay nada más.
2. Que la educación política y la ideologización de la sociedad, comience por los propios partidos.
3. Que se imponga la responsabilidad, la sabiduría y la prudencia, frente al oportunismo.
4. Que los que se etiquetan con la marca de izquierda y transformadoras, se comporten como tal.
5. Que se salvaguarden los acuerdos entre los unos y los otros y se erradique de nuestras mentes, el empeño histórico de la ruptura y la división.
Estoy convencido que por esta vía y creciendo en la unidad orgánica, entraría oxigeno limpio a todas las arterias de la vida política social y en sí a la sociedad catalana, que buena falta hace y más pronto que tarde, deberá ser así.
Estoy convencido que todo sería más fácil para avanzar en la esperanza del frente de izquierdas. Consolidar una alternativa verde, roja y violeta al sistema y hacer que la sociedad deje de ser pesimista, y se le permita poder soñar a los trabajadores en otro mundo es posible, sin eternizarles en siervos perpetuos, como siempre han querido los poderosos.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Llamar las cosas por su nombre es saludable para seguir construyendo

Llamar las cosas por su nombre es saludable para seguir construyendo y porque nos ayudará a analizar mejor las diferentes situaciones que van apareciendo en los diversos aspectos políticos y sociales que se dan en el ámbito de Polinyà y en general.
Ha ganado la derecha y tenemos un parlamento de Cataluña más conservador, como ocurre en muchos países de Europa. El Parlament de Catalunya se viste de derechas. Los resultados electorales al Parlament de Catalunya confirman el enfado de la sociedad catalana con el tripartito. Mucho mayor del esperado y que durante los últimos años, el gobierno de izquierdas transitó con escaso apoyo social y plagado de críticas. No solo de la oposición, sino también de gran parte de los trabajadores por motivos de la crisis y de algunas políticas que nada tenían que ver con un gobierno de izquierdas. Ya hacía tiempo que se veía que la derecha venía consolidándose y ha hecho hegemónico el discurso conservador y que buena parte de la sociedad, las condiciones materiales de la que harían que objetivamente se sintieran de izquierdas, no lo hace así. En esta dirección, se constata, que de poco le valió al Tripartito ser el impulsor de nuevas infraestructuras sanitarias y educativas. La importante Ley de barrios y los avances en medioambiente, etc., como las políticas más gruesas del gobierno, sometidas al máximo silencio por parte de los medios informativos catalanes. Al gobierno le ha podido la alta mediación de los informativos (contrarios al tripartito) siendo determinantes para dar a conocer el alcance de las políticas desarrolladas y sus contenidos. Reconocido todos los grupos integrantes del gobierno. La desinformación y la firme confrontación de los medios con el primer gobierno de izquierdas, desde la República, han sido constantes. Pero también hay que aceptar los desaciertos y errores cometidos en las diferentes áreas de gobierno, como la ley de la enseñanza de Ernest Maragall, que provocó la confrontación política dentro del gobierno, obligando a la coalición ICV-EUIA a no votarla y que el PSC recogiera el apoyo envenenado de CiU.
En la nueva etapa buena parte de los esfuerzos de la izquierda deberán concentrarse en esta vertiente ideológica de reconstrucción de un discurso político de izquierdas fuerte.
En lo que afecta directamente a Polinyà, preocupan los resultados obtenido por la derecha, pues igual que en el resto de Catalunya las fuerzas conservadoras se han hecho con la hegemonía del electorado Polinyense. A día de hoy estas fuerzas representan una seria advertencia para los intereses de izquierda y de la ciudadanía en general. Y se observa con inquietud, que gran parte del voto socialista e independentista, hayan ido a engrandecer las posiciones de derecha y con ello la desesperanza de que una parte de ese voto descontento, pudiera reforzar las posiciones de izquierdas.
Por lo que representa al voto en blanco y la abstención es un hecho que preocupante. Ochenta votos en blanco en Polinyà que supone un 2'59% y una abstención que supera los 2.530 votos el 45'03% siendo un indicativo de que en Polinyà no hay una situación política saludable. Aunque en el 2006 la abstención superara el 52%.
La única fuerza política de Polinyà que ha amortiguando el golpe electoral y alcanzando resultados positivos respecto al resto de fuerzas de la izquierda, habiendo sumado 42 votos más que en el 2006 es la coalición de ICV-EUIA. Los electores le han depositado su confianza una vez más ayudando a aguantar estoicamente la embestida del Sutnami de derechas que recorrió Polinyà el día 28N.
Los resultados de la derecha en Polinyà (CiU+PP+C's+PxC) han sumado 1825 votos frente a los 1029 de las izquierdas. Si a ello se le resta el descontento con el actual gobierno municipal del PSC, nos lleva a la conclusión de que en Polinyà hay riesgo real de un posible cambio político a la derecha en las próximas elecciones municipales.
Sobre la coalición ICV-EUIA hay que señalar que es una coalición al alza. Vertebradora de la unidad y más consistente pero que deberá de avanzar incorporando más personas y colectivos. Con más y mejores acuerdos de manera que todos se sientan bien representados y en casa propia. Dejarse de tacticísmos estériles que puedan desviar y restan interés popular por el solo hecho del interés de resaltar públicamente unas siglas más que otras. Pues irrebatiblemente son actitudes que crean inseguridad y no generan la confianza deseada y necesaria en tiempos difíciles. Habrá sin duda que mejorar muchos aspectos y entre otras, potenciar políticas más fuertes, como referente de clase.
Hay la necesidad de unir y movilizar más a la izquierda y a los trabajadores para defender los derechos conquistados en los últimos años. La izquierda en general (PSC y ERC) han de reflexionar. Nada justifica que la izquierda se mantenga fracturada por más tiempo. EUIA de Polinyà es conocida por ser la fuerza política que combatió en su día la especulación (cuando gobernó la derecha) y el compromiso histórico debe continuar en la misma línea. Debe controlar la especulación en el territorio. Defender los servicios de salud, la educación y los servicios asistenciales para las personas. Hacer de la pequeña industria el motor que proporcionará trabajo a los Polinyenses.
Para los Polinyenses no hay otra salida que la lucha y enfrentarse con energía a las duras políticas que empleará CiU y el resto de partidos de la derecha, inmensamente superiores en el Parlament de Catalunya. Corren tiempos difíciles y sólo hay que mirar hacia adelante.
En Polinyà, como en el resto de Catalunya, hay un adversario poderoso que combatir y ante esa realidad, se necesita consolidar una alternativa creíble y fuerte. Una organización más amplia, más unida y cohesionada. Más implicación de los trabajadores. De las capas populares y de la sociedad civil en general.
Después del varapalo recibido por la derecha, las elecciones municipales van a ser un buen momento para realzar el protagonismo y dar la batalla a las fuerzas de la derecha en su intento de ganar el gobierno municipal. La izquierda transformadora plural está obligada a encontrar el camino para crecer orgánicamente y recuperar mayor apoyo de cara a las próximas elecciones municipales.
Roque Fernández
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