jueves, 14 de abril de 2011

Una experiencia democrática: "EL TIEMPO DE LOS DERECHOS"


JOSEP FONTANA
HISTORIADOR
La actuación del primer Gobierno de la Segunda República española, presidido por un terrateniente católico e integrado por ocho liberales moderados y tres socialistas, se encaminó desde el primer momento a asegurar el desarrollo constitucional y a adoptar medidas de emergencia para paliar los efectos de una crisis económica agravada por la inepta política de la dictadura del general Primo de Rivera. Un Gobierno de predominio liberal no dudó entonces en publicar medidas de intervención, como las leyes de términos municipales, de laboreo forzoso, de prórroga de arrendamientos y de asentamientos colectivos, o la implantación de la jornada de ocho horas para los jornaleros.
Como dijo Azaña, “la obra legislativa y de gobierno de la República arrancó de los principios clásicos de la democracia liberal”, pero en las cuestiones económicas, por muy liberal que se fuese, era necesario intervenir para hacer frente a las consecuencias de la crisis mundial, en unos momentos de paro y de conflicto, en especial en la agricultura. “Con socialistas ni sin socialistas ningún régimen que atienda al deber de procurar a sus súbditos unas condiciones de vida medianamente humanas podía dejar las cosas en la situación que las halló la República”.
Pero los cambios que permitieron mejorar la condición de la población trabajadora procedieron menos de las leyes mismas –la de reforma agraria, por ejemplo, promulgada en septiembre de 1932, llegó a 1936 sin resultados significativos, puesto que, como dijo Camilo Berneri, “se aplicó en dosis homeopáticas”– que de un cambio de apariencia nada espectacular, pero de consecuencias trascendentes, en las reglas del juego social.
La derecha recortó salarios y persiguió a sindicalistas en 1933 al volver al poder

En el campo, por ejemplo, se acabó con la relación tradicional de fuerzas que permitía a los propietarios, con la colaboración de los funcionarios, de la Guardia Civil y de los jueces, desvirtuar o neutralizar las leyes reformistas que se publicaban en los años de la monarquía (que haberlas las hubo, aunque sus consecuencias fuesen escasas). Al comienzo, los propietarios vieron la llegada del nuevo régimen con tranquilidad, puesto que estaban acostumbrados a que cambiasen los gobiernos en Madrid, mientras seguían controlando su entorno local. Comenzaron a alarmarse cuando vieron que los campesinos se organizaban para reivindicar sus derechos sin que la Guardia Civil se lo impidiera, como en el pasado; fue así como los jornaleros pudieron mejorar sus salarios y sus condiciones de vida.
Que esa política fuese acertada lo demostró que sirviera para evitar la extensión a España de la crisis económica mundial. Los índices económicos españoles de estos años muestran descensos moderados o estabilidad. La renta nacional creció y las mejoras salariales, consecuencia de la libertad de acción sindical, permitieron aumentar la capacidad de consumo de la población, generando un crecimiento interior desligado de la coyuntura internacional. Nada hubo en España que se pareciera al desastre de la gran recesión en Estados Unidos o en Alemania. Cuál fue la actitud de las derechas españolas hacia estos cambios lo muestra todavía un libro publicado en 1998 –e insisto en la fecha para que no se crea que se trata de un panfleto de la Guerra Civil– en el que cuando se enumeran las razones que movieron a Pedro Sainz Rodríguez a colaborar con la insurrección fascista, se nos da esta descripción de los horrores de la República: “Se obligaba a los terratenientes a roturar y cultivar sus tierras baldías, se protegía al trabajador de la agricultura tanto como al de la industria, se creaban escuelas laicas, se introducía el divorcio, se secularizaban los cementerios, pasaban los hospitales a depender directamente del Estado...”. O sea, el bolchevismo.
Por eso, cuando las derechas llegaron al poder en 1933, los terratenientes y los caciques reafirmaron de nuevo su autoridad: recortaron los salarios (en Córdoba, el de la recogida de las aceitunas bajó de 6,50 a 5,75), se suspendieron las reuniones de los jurados mixtos y las leyes de términos y de laboreo forzoso se infringieron impunemente. Los campesinos que se habían afiliado a un sindicato o se habían distinguido como partidarios de la izquierda sufrieron toda clase de persecuciones, expulsándolos de los lugares en los que trabajaban y negándoles la contratación como jornaleros. Eso sucedió en Andalucía, en Cuenca –donde los trabajadores de Barajas de Melo se lamentaban de que “cuando pedimos trabajo, el alcalde nos dice que ‘comamos zarzas y república”–, en Ciudad Real –donde los de Solana del Pino aseguraban que “para perseguirnos, prefieren dejar la tierra sin cultivar antes que dárnosla a nosotros”–, en Toledo, donde, según explica Arturo Barea, a fines de 1933 los propietarios comenzaban a echar a todos los que se habían afiliado a un sindicato “y a no dar trabajo más que a los que se sometían a lo de antes”.
La izquierda aceptó su derrota en las urnas en el 33; la derecha no lo hizo en el 36

Otra muestra del cambio profundo que introdujo la conjunción republicano-socialista en la política española la tenemos en la práctica del sistema electoral. Las elecciones de 1933 fueron, en 120 años de historia parlamentaria española, las primeras que perdió un Gobierno que las hubiera convocado. Este aceptó su derrota y cedió el poder a la oposición de derechas. Cuando esto sucedió por segunda vez, en febrero de 1936, las derechas se dispusieron a recuperar el poder por la fuerza, volviendo a una tradición histórica en que las elecciones no eran más que una farsa.
Nadie ha expresado mejor que Antonio Machado, en un texto publicado el 14 de abril de 1937, lo que vino a significar, como una profunda ruptura en la historia española, la actuación del Gobierno provisional de 1931: “Unos cuantos hombres honrados, que llegaban al poder sin haberlo deseado, acaso sin haberlo esperado siquiera, pero obedientes a la voluntad progresiva de la nación, tuvieron la insólita y genial ocurrencia de legislar atenidos a normas estrictamente morales, de gobernar en el sentido esencial de la historia, que es el del porvenir. Para estos hombres eran sagradas las más justas y legítimas aspiraciones del pueblo; contra ellas no se podía gobernar, porque el satisfacerlas era precisamente la más honda razón de ser de todo gobierno. Y estos hombres, nada revolucionarios, llenos de respeto, mesura y tolerancia, ni atropellaron ningún derecho ni desertaron de ninguno de sus deberes”.

lunes, 28 de marzo de 2011

Incertesa a la sanitat davant la retallada de la Generalitat en el pressupost


La Generalitat va anunciar una reducció del 10% però encara no ha concretat com afectarà a cada centre Preocupació · Els sindicats alerten que el servei empitjorarà i temen la destrucció de llocs de treball.
La retallada del 10 per cent en el pressupost del departament de Salut anunciada ja fa dies pel govern de la Generalitat implicarà la paralització d’algunes obres, la concentració en menys centres de determinades proves diagnòstiques i un increment del 3 per cent de les llistes d’espera, entre moltes altres conseqüències. “Els malalts que puguin esperar, ara ho faran durant més temps”, va dir el conseller de Salut, Boi Ruiz, en referència a l’augment de les llistes d’espera.
Quant a la redistribució dels centres, Ruiz opina que “no fa falta que a tots els hospitals hi hagi un radiòleg que interpreti els diagnòstics. La tecnologia permet que les proves viatgin d’un centre a un altre”. De la mateixa manera, el Govern considera que tenir equips mèdics de guàrdia nocturna als serveis d’urgències dels 54 hospitals públics de la xarxa catalana no és sostenible. Però malgrat que tot això apunta cap a una important reducció dels serveis, el conseller assegura que en cap moment “es posarà en perill la qualitat dels serveis sanitaris públics”.

La qualitat del servei

Els sindicats, però, no estan d’acord amb aquesta afirmació. Tot i que encara es desconeix com afectarà la retallada a cada centre, la UGT del Vallès Occidental calcula que el Parc Taulí de Sabadell rebrà uns 12 milions d’euros menys. “Si les retallades es fan efectives”, diu el secretari comarcal del sindicat, Josep Santcristòfol, “es tancaran els quiròfans de tarda, determinats serveis es concentraran en un sol hospital i hi haurà col·lapse a urgències”. “En definitiva”, continua, “l’atenció als pacients empitjorarà”. Pel que fa a Terrassa, el sindicat calcula que la reducció serà similar tant per a la Mútua com per a l’Hospital de Terrassa. “Ens han dit que la retallada no afectarà els treballadors, però si fan una reordenació dels serveis i deixen de fer determinades proves a alguns hospitals, què passarà amb els tècnics que les fan?”, es pregunta Felisa Monferrer, delegada sindical de CCOO al Consorci Sanitari de Terrassa. “Ja fa temps que no es cobreixen les baixes, però els pacients són els mateixos. Per tant, tenim més càrrega de treball”, explica. També fa mesos que han deixat de fer una sèrie d’operacions que la Generalitat contractava a part del concert.

Cap a la privatització

“Les llistes d’espera creixeran de manera exponencial, i quan siguin tremendes derivaran els pacients a clíniques privades que pagarà la Generalitat”, afirma Santcristòfol, que veu la retallada com una jugada del Govern per privatitzar el sistema. “A la llarga sortirà més car”, diu. En els propers dies els centres sanitaris coneixeran com els afectarà la mesura en cadascun d’ells. Les conseqüències per als usuaris es veuran més endavant.

Perilla el Vicente Ferrer?

La reducció del 10 per cent del pressupost del departament de Salut comportarà també la paralització d’algunes de les obres previstes. Per això, des que es va conèixer la notícia, es tem per la continuïtat del projecte de l’hospital Vicente Ferrer, que estarà ubicat a Rubí i donarà servei a pacients d’aquesta localitat i també de Sant Cugat i Castellbisbal. Per la seva part, l’alcaldessa de Rubí, Carmen Garcia Lores, s’ha afanyat a recordar que les retallades no han d’afectar el projecte ja que “no suposarà un cost real per a la Generalitat fins d’aquí a tres anys, quan s’hagin acabat les obres”. El projecte és un encàrrec de la Mútua de Terrassa, que en serà l’entitat gestora i pagarà les depeses de la construcció i la compra dels equipaments. L’inici de les obres s’ha ajornat en diverses ocasions i per això des de l’Ajuntament no es veu com un mal símptoma que aquest trimestre hagi tornat a succeir. Per si de cas, però, Garcia Lores ha sol·licitat una reunió amb el conseller de Salut, Boi Ruiz

martes, 15 de marzo de 2011

Algunas consideraciones que pueden ayudar a reflexionar sobre Polinyà


La palabra más utilizada por los amigos socialistas de Polinyà, cuando se refieren a los demás, es la demagogia. Y los únicos que trabajan para el pueblo, son ellos. La verdad es que son valientes y no necesitan abuela para piropearse y ponerse flores. Seguramente ello les estimule.


Pero se equivocan. Se olvidan que en Polinyà hay cientos de personas que trabajan y han trabajado a lo largo de muchos años, altruista-mente, para el pueblo, mientras la mayoría de ellos, no saben qué es trabajar para el pueblo.

Se olvidan también de que hay personas que gobiernan actualmente el Ayuntamiento de Polinyà, que ni siquiera conocen Polinyà, ni saben qué es trabajar para Polinyà fuera del Ayuntamiento. Y nunca han dado nada al pueblo, que no sea presentarse a las elecciones con unas siglas, que se presentara quien se presentara, salían elegidos / as. Sin embargo, todos los respetos hacia ellos / as.

El actual equipo, que gobierna el PSC de Polinyà, ha perdido los papeles. Han creado un mal ambiente con todas las formaciones políticas de la localidad. Las relaciones políticas no son buenas. No sólo con la izquierda. También con la derecha nacionalista, con la que han gobernado tres legislaturas consecutivas. Pero también el mal ambiente se extrapola allí donde tienen influencia y eso se nota en los comportamientos de terceras personas.

El PSC necesita una cura de humildad que les haga ver las cosas de otra manera. La pérdida del poder les podría ir bien. Facilitaría la entrada a otro equipo socialista que pusiera los pies en el suelo y favoreciera el acercamiento. Pero esto no ocurrirá mientras sigan ganando elecciones.

Sacan pecho por las infraestructuras que se han construido, pero se olvidan que el pecho lo sacan todos los ayuntamientos con similitud de condiciones que el nuestro, sean del color que sea, porque se han visto favorecidos por la cantidad de millones de euros que han entrado en los años del crecimiento urbanístico. Pues en los diez últimos años el Ayuntamiento de Polinyà ha movido cerca de 130 millones de euros.

Sin embargo, no es verdad que estemos en los mejores momentos posibles, en cuanto a la vertebración de la sociedad Polinyense. El crecimiento ha colocó un velo que lo cubría todo y no se percibía los fallos, pero la crisis ha descubierto una desestructuración preocupante de las bases sociales, aunque se vea compensado por las actividades lúdicas y festivas que se realizan, por ser uno de los pueblos más jóvenes de la comarca. Pero los socialistas no pueden presumir de un proyecto serio para el deporte. Tampoco le debe satisfacer la situación de desconfianza en los sectores del deporte y la ausencia de proyecto cultural y juvenil, realmente es incuestionable. Los problemas en la educación afloran y los jóvenes se organizan por grupos en cada esquina de la población, por falta de espacios de ocio y de encuentro.

Si con esta situación, los socialistas están satisfechos y se ponen flores, es para preocuparse.

Este pueblo se merece mucho más. Este pueblo puede conseguir mucho más. Las condiciones están. Pero hay que meditar.


Roque Fernández

sábado, 12 de marzo de 2011

Después de muchos años, estamos ante una situación de pérdida de confianza en la mayoría absoluta del PSC


Después de muchos años, estamos ante una situación de pérdida de confianza en la mayoría absoluta del PSC, que tenemos que resolver. Y no sólo hay pérdida por parte de la gente que no los vota, también una buena parte de sus seguidores y votantes, se expresan de este modo.

Durante los 24 años que gobierna el PSC en Polinyà, lo ha hecho de una manera poco seria... Tanto le ha dado gobernar con la izquierda que con la derecha. Ha demostrado también, que no le da asco nada...cuando el objetivo es mantenerse en el poder, sea como sea y al precio que sea.

En estos 24 años, nos damos cuenta que después de tanto de tiempo en el gobierno local, les ha hecho fuertes de carácter, pero débiles en humildad. Dan la espalda a los trabajadores (huelga general 29S) en connivencia con CiU. Gobierna con arrogancia. Obliga a las entidades a asumir su rol. Impone su dictado en cada decisión que se toma. Incumplen promesas que afectan directamente a la vida cotidiana de los jóvenes y de las personas en general. Y de la participación que nos han vendido, durante tantos años, ni hablar. Y nunca han hecho autocrítica.

El PSC también hace crítica por el uso de las nuevas tecnologías. El hecho que el PSC disponga del boletín municipal, para promocionarse y hacer su política partidaria, se olvida que somos ya ocho mil habitantes y que el resto de partidos y grupos municipales, necesitan de un medio de información público, que ellos no facilitan; un espacio donde depositar informaciones y trasladar propuestas a la ciudadanía para su conocimiento. Incluso ponen inconvenientes en que el resto de grupos municipales y partidos políticos, usen la vía de las “redes sociales” para hacer sus planteamientos y las criticas correspondientes. En todo caso, la pregunta que se le tendría que hacer a los señores socialistas, seria: ¿Porqué ustedes no salen a la “red social” explicar sus planteamientos?. Los podría conocer todo el mundo.

De verdad que se lo tendrían que hacer mirar.

Está claro que al PSC no le gusta que desde la red social se informe de la realidad política y social que vivimos en Polinyà. Una realidad que sufren los ciudadanos y ciudadanas, y es lo que tienen que saber resolver en las próximas elecciones municipales.

Un pueblo nunca puede perder la confianza en él mismo y tiene que tomar decisiones, porque si no, se convierte en un pueblo sin perspectiva de futuro. Polinyà no puede continuar más tiempo así. Polinyà tiene que recuperar la ilusión perdida y confiar en que todo es posible “si giramos hacia la izquierda”, con determinación y cambiamos las maneras de hacer.


Roque Fernández

viernes, 4 de marzo de 2011

CiU no diu la veritat i carrega contra la construcció del nou CAP


El grup municipal de CiU a través del butlletí municipal número 109 critica la decisió presa per l'equip de govern a l’any 2006 de construir el nou CAP i en les condicions que es van aprovar.

"Convergència i Unió de Polinyà és un ordinador al que li ha entrat un virus molt potent i li va esborrar la memòria" mentre la resta la mantenim intacta.

A qui volen enganyar, als que no coneixen el procés? Si és així, juguen brut.

La construcció del nou CAP va ser una conquesta del moviment veïnal, a través de la Plataforma de la Sanitat Pública de Polinyà i en coordinació amb els pobles d'àrea bàsica de Salut, que van convèncer al departament de Salut de la Generalitat i al propi Ajuntament de Polinyà , que era necessari un CAP en condicions i en un espai adequat, en comptes d'ampliar el del carrer de la Rosa, com estava previst. I un encert de l’equip de govern en acceptar la realitat.

Una altra cosa, molt diferent, és que es faci una crítica a l'actual equip de govern i en especial a la Sra. Alcaldessa, per no reconèixer el paper de tots els implicats. Però això, és una qüestió de conducta ètica. Un defecte de voler ser l’única protagonista. Però això, no té res a veure amb l'encert de construir el CAP.

Una altra crítica, que cal fer, és que els serveis no estiguin a l'altura de les necessitats i que l’odontòleg, no estigui donant el servei, des que es va inaugurar, al mes d'octubre passat.

Si CiU estima al poble de Polinyà hauria d’alçar la veu i reclamar els serveis a la Generalitat, abans d'entrar a criticar una actuació, de la qual ells també van formar part i que de tot això, el poble s’ha beneficiat. Però no ho faran. El seu comportament obeeix més a recollir vots de cara a les pròximes eleccions, que a donar solucions.

Esperem que CiU es posicioni a favor dels ciutadans de Polinyà, abans d'acceptar la política de retalls, que prepara la Conselleria de Salut de la Generalitat.



Roque Fernández

miércoles, 2 de marzo de 2011

Els ciutadans i ciutadanes de Polinyà ens apropem a les eleccions municipals amb serioses preocupacions


Els ciutadans i ciutadanes de Polinyà ens apropem a les eleccions municipals amb serioses preocupacions per les polítiques dels governs i amb seriosos dubtes sobre les polítiques municipals.

Preocupats perquè veiem que els treballadors i treballadores de Polinyà són castigats durament per l'atur i les retallades i amb dubtes en veure que els governs es posen en mans dels poderosos, abans de treballar per pal•liar les situacions de penúria que ja pateixen els nostres conciutadans i veure com les reformes arruïnen drets conquerits en dècades de lluites.

És normal que s'opini d’aquesta manera i més enllà, com que l'estat del benestar va ser passat i que vivim en plena incertesa per saber què passarà demà amb el treball, amb la hipoteca, amb l'emancipació, amb la jubilació, amb la salut i amb l'educació.

I és que ens trobem davant d'un dels atacs més durs del capitalisme. Un atac en tota regla que aprofita la conjuntura de la despolitització i la desorganització social per atacar i fer mal.

Ocorre quan la majoria, fins i tot gran part dels treballadors, pensava que tot estava fet i que això de les classes i les lluites de classes, pertanyia al passat.

En poc temps s'ha retrocedit el que en dècades va costar avançar i hi ha nuclis de famílies senceres en atur, sense protecció, i nombroses persones visitant els contenidors a la recerca d'aliments i vestimentes.

Estem preocupats perquè tampoc Polinyà viu el seu millor moment. I una situació política estancada. Si durant anys l'Ajuntament va malbaratar en sous espectaculars i en altres temes superflus, ara s’ha instal•lat sobre Polinyà un gran problema.

Quan el creixement urbanístic va permetre grans pressupostos l'aprovat per al 2011 amb prou feines arriba a 10 milions d'euros. I és que el tren dels grans pressupostos és passat i ens deixa un saldo negatiu d'una administració inflada, amb grans despeses que atendre i un deute aproximat als 10 milions d'euros.

Els dubtes s'aboquen quan no s'ataca el prioritari com seria esmorteir el sofriment de les nostres famílies. Joves que veuen defallits els seus intents d'emancipar-se pel fet que les polítiques de les administracions no ofereixen garanties de futur ni una vivenda on anar.

Però això no és tot, també en temps de crisi afloren les desatencions, com la no articulació d'un model de poble propi, del que la ciutadania hagi participat dels processos, sense un projecte de cultura definit, una comunitat preocupada pel fracàs escolar i una joventut sense un espai d'oci adequat per a trobar-se i conviure.

També en aquest moment surten les promeses incomplertes. Fa anys es van omplir la boca que farien un Hotel d'entitats on albergar les entitats i des d'on promourien la cultura local. Evidentment d'això no es parla, com no es parla de què fer amb la Masia de Can Serra, després més de deu anys tapiada.

Que les millores del camp de futbol no estiguin acabades i la gespa sense posar. Que no es parli de la zona pícnic. La TUS arribaria a Polinyà per enllaçar amb la xarxa de transport públic de l'àrea metropolitana a través de Sabadell. Que a cinc mesos de la posada en marxa del nou CAP no es dóna el servei d'odontologia. Que la pista esportiva estigui absolutament abandonada. Que la Petanca s'inunda cada vegada que plou. Que centenars de joves concentrats al Centre Cívic a la recerca d'un habitatge, acabin sense una solució.

La política del divideix i venceràs ha reduït l'associacionisme social a poca cosa i que el treball d'algunes associacions hagi estat manipulades informativament per restar-li el protagonisme merescut, com ha succeït amb la consecució del nou CAP i de la solució definitiva del sector Balmes conquerida pels veïns i la seva lluita.

En el polític, veurem què ens depara el futur als ciutadans de Polinyà, però si partim dels resultats electorals de les passades eleccions autonòmiques, és evident que hi ha perill real de cara al futur. La dreta i la dreta xenòfoba que va treure un percentatge superior al 4% i faràn acte de presència a les municipals i bolcaran els mitjans per arrencar els millors resultats.

El problema és l'esquerra: cal decidir si mantenir un PSC en solitari liderant el nostre destí o facilitar l'accés a l'esquerra transformadora (que em consta que s’està fent un fart de treballar per donar participació) perquè transformi el que sigui transformable i impulsi les polítiques socials per a la majoria social. Aquí em sembla que està el debat.

Creix per tant la necessitat d'articular un gran acord polític i social que senti les bases i estimuli a la ciutadania. Lluitar unitàriament per construir un model de ciutat propi, on l'eix de l'acció sigui el poble i els seus moviments socials.

Un compromís del sector de l'educació i de la cultura, dels esportistes, dels defensors del medi ambient, de les dones, dels joves, dels grans, dels treballadors, de la immigració, etc., Capaç de mobilitzar per fer que s'inverteixi la balança de les polítiques a favor de la gran massa social.



Aquest podia ser el debat que hauríem de fer a Polinyà fins al 22 de maig.

Roque Fernández

sábado, 5 de febrero de 2011

Polinyà, Avancem!: Participación ciudadana

Polinyà, Avancem!: Participación ciudadana: "Desde este lugar puedes participar en lo que creas necesario para seguir avanzando en el progreso de Polinyà, dejando un comentario...."

POLINYA DE "TODOS/AS"

El papel de la Asociación de Vecinos Sant Salvador de Polinyà

UN POCO DE HISTÓRIA El papel de la Asociación de Vecinos Sant Salvador A finales de los años 80, la Asociación de Vecinos Sant Salvado...